El ventanal se encuentra en el tercer piso. La vista de esta orilla de la ciudad la hace ver completamente distinta en la noche. Hemos dormido con frío. Las primeras luces nos despiertan con la necesidad de saber su origen. Recorro la cortina, justo al frente el sol golpea mis ojos. Enojado desvío la vista. Veo una casa con su techo derruido. Abandonada por completo, muestra su espacio vacío y en el centro de la sala, una florecilla de color vivo sí agradece la salida del sol.
miércoles, 11 de marzo de 2020
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