El poeta vuelve y lo intenta, no hay modo, el poema termina nuevamente cargado de cursilerías que solamente él podría considerar amorosas. Reconoce la falsedad de sus resultados y guarda sus textos sólo por respeto a ella. Cierto día se cansa de la inútil espera y nacen en él unos gramos de odio. Entonces vuelve a la escritura y se sorprende al ver que la obra redonda comienza a fluir.
miércoles, 18 de marzo de 2020
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